jueves, 8 de mayo de 2014

JESÚS, NUESTRO EJEMPLO, FUE LLENO DEL ESPÍRITU SANTO




 JESÚS, NUESTRO EJEMPLO,
FUE LLENO DEL ESPÍRITU SANTO

(Lucas 3:21, 22)

    I. Jesús es el ejemplo para todo creyente

1. Ejemplo (1 P. 2:21).
2. Mayores obras (Jn. 14:12).
3. Recibir el Espíritu Santo (Jn. 20:21, 22).
4. Fil. 2:5–8: la mente, el poder, los resultados.
5. Llevar la cruz (Lc. 9:23).
6. Pescadores de hombres (Mt. 4:19; Mr. 1:17).
7. Andad en su amor (Ef. 5:2).
8. Como Él anduvo (1 Jn. 2:6).
9. Pureza (1 Jn. 3:3).
10. Como Él, en el mundo (1 Jn. 4:17).
11. Su nacimiento sobrenatural: por el Espíritu Santo.
12. Mi nacimiento sobrenatural: por el Espíritu Santo.
13. Seguir al Señor después de la conversión, después del bautismo:
a) Su bautismo «Nos» (Mt. 3:12).
b) Personalidad, proyectos, ambiciones.

    II.       Seguiremos a Jesús en ser llenos del Espíritu Santo

1. Bautizado.
2. Oró: descendió el Espíritu Santo sobre Él.
3. Al venir, se despojó de su gloria y diversas cualidades.
4. No sabía cuándo volvería la segunda vez (Mr. 13:32).
5. Se despojo: Conocimiento, gloria, manifestaciones.
6. Dejó: sus mantos esplendentes que ningún mortal pudiera mirar para que …
a) Una mujer pecadora pudiera besar sus pies y llorar sus lágrimas allí.
b) Juan pudiera reclinar su cabeza en su seno.
c) Su mano reposara sobre la mano de un leproso.
d) No se cegaran las gentes al mirarle.

7. Jesús realizó su ministerio como hombre lleno del Espíritu Santo.
8. Su poder fue el de la tercera persona de la Trinidad.
9. De otro modo no hubiera podido pedirnos le sigamos: campañas, obra personal, predicar.
10. Fue «Hijo del Hombre»:
a) Usó las Escrituras como nosotros.
b) Se cansó cual nosotros.
c) Fue odiado y menospreciado como lo somos nosotros.
d) Llevó cargas.
e) Venció por el poder del Espíritu Santo como nosotros debemos aprender a hacer.

11. Primer milagro (a los 30 años) con el poder del Espíritu Santo (Jn. 2:11).

    III.       La Biblia menciona mucho que Jesús hacía su obra con el poder del Espíritu Santo

1. «Con el Espíritu Santo» (Hch. 10:37, 38).
2. Obró en el poder del Espíritu Santo, después de su resurrección.
3. Obraba como hombre lleno del Espíritu Santo (Hch. 1:12).
4. Por el Espíritu eterno, un Calvario, una crucifixión para el creyente (He. 9:14).
5. En su segunda venida, reinará poseído del Espíritu Santo que recibió después del bautismo (Is. 11:1–3).

    IV.       El resultado de la plenitud del Espíritu Santo

1. Descendió el Espíritu Santo y quedó con él (Lc. 3:21, 22).
2. Continuó en posesión del Espíritu Santo. Salió al desierto y venció a Satanás (Lc. 4:1). Nuestro ejemplo en la lucha con Satanás: Jesús no fue altivo, aquí fue hombre. Quiso seguir siendo ejemplo: ayunó 40 días; quería estar débil como lo estamos todos los humanos: al estar hambrientos, cuando somos criticados …
3. Jesús contestó como debemos contestar todos nosotros al ser tentados (Lc. 4:4).
4. Jesús tenía plenitud del Espíritu Santo (Lc. 4:14).
a) «con el poder del Espíritu Santo».
b) Lc. 4:15–18 (Is. 61:1).
c) «se ha cumplido» (Lc. 4:19–21).

5. Hay muchos buenos cristianos:
a) Son separados.
b) Oran.
c) Leen la Biblia.
d) Van al templo.
e) Dan el diezmo.
f) Posiblemente tienen el culto familiar.
Pero nunca ganan a una sola alma. Una vida decente no nos hace ganadores de almas. Jesús no habla predicado, sanado, ganado almas por 30 años; pero recibió la unción del Espíritu Santo y todo eso cambió.

6. Jesús era distinto después de recibir el Espíritu Santo (Lc. 4:22). Nosotros seremos también distintos cuando tengamos la plenitud del Espíritu Santo.

    V.       Obediencia completa hasta la crucifixión

1. Es el primer requisito para obtener el poder del Espíritu Santo: Jesús fue bautizado (Hch. 2:37, 38). «Para» (en relación con). Aquí el Bautismo tenía que ver con el don del Espíritu Santo.
2. Es parte del cumplimiento de toda justicia: la cruz, lo sangriento, el escudo, los tirones de la barba, el odio del pueblo, los clavos, la pérdida de sangre, la agonía espiritual, la crucifixión …
a) Bautismo de su muerte (Ro. 6).
b) «hacer tu voluntad, oh Dios» (He. 10:5–7).
c) Al bautizarse uno dice ser obediente, pero será mentira si no vive de acuerdo con la obediencia a la voluntad de Dios. ¿Desea usted la plenitud del Espíritu Santo? Entréguese a una completa obediencia a la voluntad de Dios.
d) «A los que le obedecen, Dios da su Espíritu». Dios no dará el poder de su Espíritu Santo, el poder pentecostés, a personas desobedientes, pecaminosas y rebeldes (Hch. 5:32).

    VI.       Petición del Padre hasta recibir el poder del Espíritu Santo

1. Es el segundo requisito de la plenitud del Espíritu Santo … (Lc. 3:21, 22).
a) «Y orando». ¿No es extraño que Jesús tuviera que pedir la plenitud del poder del Espíritu Santo?
b) «Dará el Espíritu Santo a los que le pidieren» (Lc. 11:5–13). «No tenéis porque no pedís» (Stg. 4:2).

2. Dios desea que le pidamos este poder. Así lo consiguió Jesús: Él es nuestro ejemplo …

    VII.       ¿Por qué nosotros hemos de pedir más de lo que pidió Jesús para recibir el poder del Espíritu Santo?

1. «Cuánto más vuestro Padre que está en los Cielos dará el Espíritu Santo a los que le pidieren» (continuamente, tiempo imperfecto del verbo) (Lc. 11:13).
Jesús:
a) No tuvo que confesar ningún pecado.
b) No tuvo que recapacitar mentalmente.
c) No tuvo que quitarse ningún deseo impío.
d) No tuvo que quitar voluntad propia.
e) No tuvo que abandonar su ambición.

2. Nunca tuvo otra ambición que la de cumplir la voluntad de su Padre:
a) «Sin medida» (Jn. 3:34). Dios dio a Jesús el Espíritu Santo (ej.: teniendo una copa limpia, es fácil llenarla bien; pero si la copa está inmunda primero hay que asearla. También, un barril que se ha resecado y se ha partido y que está sucio poca agua recogerá cuando llueva. Aunque lo limpiemos si no está ajustado, cuando llueva no retendrá el agua).
b) Para algunos nos toma más tiempo ser llenados del Espíritu Santo porque Dios tiene que ajustar las maderas un poco más. De manera que hay que seguir pidiendo a Dios continuamente.

    VIII.       En los tiempos bíblicos tenían que hacer lo mismo

1. Continuaron en oración y súplica hasta que el Espíritu Santo llegó (Hch. 1:14).
2. Permanecieron en oración (Lc. 24:49).
3. «Fueron llenos de Espíritu Santo (Hch. 2:4).
4. Hch. 4:31 (mismo grupo). Fueron llenos de Espíritu Santo.
5. Seguimos teniendo que pedir el poder.
6. Pablo y Ananías (Hch. 9:17): «Sé lleno del Espíritu Santo. ¿Queremos el poder?
a) Seguir el ejemplo de Jesús: hasta la crucifixión, llevar la cruz, ser obediente o fiel hasta la muerte del ego diariamente.
b) Seguir pidiendo la plenitud del Poder del Espíritu Santo (anécdota: Moody pidió por 2 años antes de recibir esta plenitud del Espíritu Santo. Decía: «Es maldad y presunción tratar de realizar la obra de Dios sin el poder que Él quiere darnos»).

    IX.       Los resultados de tener la plenitud del poder del Espíritu Santo

1. Produce cristianos felices (Ef. 5:18, 19): canción en el corazón.
2. Produce cristianos agradecidos:
a) «Dando gracias en todo» (Ef. 5:20).
b) «todas las cosas ayudan a bien» (Ro. 8:28).

3. Produce cristianos humildes:
a) «Postrándose … adorara a Dios …» (1 Co. 14:25).
b) Recibiendo el Espíritu Santo transformará nuestras vidas por la gracia divina hasta tal grado que otros digan ¡Yo quiero que mi vida sea así!

4. Produce cristianos poderosos:
a) «Ríos de aguas vivas fluirán» (Jn. 7:37–39).
b) Daríamos el agua de vida al mundo sediento.
c) Poder recibiréis (Hch. 1:8).
d) No hay poder, porque no obedecemos el pasaje de Ef. 5:18.

    X.       ¿Cómo obtener la plenitud del Espíritu Santo?

1. Ansiarlo como con sed: dispuesto a pagar el precio que sea.
2. Creer que Dios puede hacerlo.
3. Obedecer al Señor:
a) «Dado a los que le obedecen» (Hch. 5:32).
b) Ef. 5:18.
c) Confesar nuestras maldades (1 Jn. 1:9).
d) Orar: a los que le pidieren—Lc. 11:13—recibid el Espíritu Santo (Jn. 20:21, 22)
e) Quedaos allí hasta recibir el poder (Lc. 24:49:.

4. Hay tres clases de cristianos en paralelo con 9 clases de embarcaciones:
a) El Cristiano del barco de remo: se esfuerza por entero contra la corriente; algo progresa. Sin embargo se cansa y deja de remar momentáneamente. Cuando se fija para seguir remando se da cuenta que la corriente lo ha arrastrado más atrás de donde había empezado a remar. Hay muchos hermanos que procuran hacer las cosas dentro de sus propias energías físicas, luchan y luchan sin victorias.
b) El cristiano del barco de vela: cuando sopla el viento de la campaña evangelística eleva las velas y el barco avanza en alas de la emoción y todo parece magnífico. Cuando cesa la brisa cesa el progreso. Acabada la campaña queda su barco a la deriva. Se pierde el ánimo y no vale nada ese cristiano para la obra del Señor. hasta que vuelva a soplar la brisa del avivamiento otra vez.
c) El cristiano del barco de motor: este barco progresa contra la corriente. No le molestan los vientos porque lleva la fuerza por dentro que hace girar las hélices y avanzar sin importar las condiciones externas del tiempo: lluvias, vientos, o lo que sea. Siempre avanza: día y noche. El combustible de la Palabra de Dios encendido por la llama del fuego divino convierte al cristiano en el del barco de motor. Este cristiano avanza, tenga el viento en proa o en popa; sea la corriente contraria o favorable no importa, porque sigue y sigue en el nombre de Dios.

CONCLUSIÓN:
 tenemos la palabra de Dios y nunca la debemos dejar. Ahora debemos pedir y recibir el Espíritu Santo de Dios para que sea el fuego en nuestras almas llevándonos. Entonces avanzaremos con poder en el negocio de Dios. Dios quiera otorgar ese poder a todos sus Hijos en estos tiempos de tinieblas.


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