sábado, 10 de mayo de 2014
EL VALIENTE CALEB
EL VALIENTE CALEB
(Josué 14:6–15)
INTRODUCCIÓN: Caleb es todo un hombre. Su nombre significa «perro», según la mayoría de los intérpretes. Nombre humilde; pero nos recuerda su fidelidad y su bravura Otros dicen que significa «todo corazón». Lo que también nos recuerda la integridad de su vida. En Cades demostró su entereza y su valor fundados en su piedad. En esta ocasión confirma el concepto que teníamos de él.
Consideremos …
1. La promesa de Dios a Caleb:
a) La ocasión (refiérase la historia de Nm. 13 y 14): allí se probó su fidelidad a Dios. Tenía verdadera fe; dio testimonio de ella; urgía al pueblo a la obediencia. Honró a Dios exponiendo su vida. Su espíritu agrado a Dios, y recibió la promesa.
b) La bendición prometida: vida … Entrada en Canaán … Goce de herencia definida allí. En cambio, los otros perecieron. Hay siempre bendición grande para el fiel.
c) La memoria de aquella promesa: Caleb no la olvidó … Siempre estuvo seguro de su cumplimiento. Si se había cumplido el castigo de los diez. con mayor razón la promesa de él. Vio cómo avanzaba el cumplimiento: Estaban ya en Canaán, vivía, estaba fuerte. Esto mismo le hace demandar la promesa.
2. La petición de Caleb:
a) Fue una demanda respetuosa. Josué era su compañero, pero era el Jefe. Habla con franqueza, pero con respeto.
b) Oportuna: ya habían sido vencidos 31 reyes. Se había principiado a hacer la repartición de la tierra. Caleb había peleado junto con los demás. No se anticipa, no es egoísta.
c) Atrevida: no pide de la tierra conquistada. No lo fácil, era país de gigantes. No pide que el pueblo lo ayude. Cuán pocos son los que saben lanzarse a la conquista de lo difícil (ej.: la petición de Eliseo, en 2 R. 2:10).
d) Inspirada en la fe: «Quizás Jehová será conmigo». No confía en su fuerza. Era lección que había aprendido.
3. La posesión de la herencia: hay diferencia entre propiedad y posesión. Israel nunca llegó a poseer todo lo que Dios le había dado. Véanse los límites marcados en Jos. 1:4. Los cristianos nunca llegamos a gozar todo el bien que pudiéramos tener: incredulidad, negligencia y temor lo impiden. En cuanto a Caleb …
a) Dios le dio fuerza y elementos para la conquista de su heredad (15:14): siempre lo hace así el Señor con los que tienen fe.
b) La gozó él y la dejo en herencia a sus hijos (15:16–19).
CONCLUSIÓN:
Dios cumple sus promesas. Hagámoslas nuestras mediante la fe, la obediencia y el valor.
TABERNACULO DEL SHADDAI
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